domingo, 28 de septiembre de 2014

Gracias.

En el columpio de la vida, nunca me has abandonado.

En el hospital siempre a mi lado.

En mis días oscuros, ahí, tú has estado.

Cuando ha sido tuyo el deber, fuertemente me has criticado.

Cuando nadie jugaba una carta por mí, tú has apostado.

Los mayores logros de mi vida, gracias a ti los he alcanzado.


jueves, 18 de septiembre de 2014

Cuando muere la noche.

Cuando muere la noche, a veces morimos con ella.

Cuando muere la noche, a veces lloramos por ella.

Cuando muere la noche, las pupilas no despiertan.

Cuando muere la noche, nuestros pensamientos vuelan.

Con cada muerte llega un nuevo día, un nuevo afán. Sin sentido al final.

martes, 19 de agosto de 2014

Allá.

Atrás, no muy lejos, no muy cerca.
Allá, seguro conozco el sendero.
Allá dónde las ilusiones se secaron.
Aquí la prosperidad que anhelaba.
Los sueños ya hechos realidad.
La vida suele jugar con nuestras esperanzas.
Sin embargo, con calma y paciencia todo llegará.

viernes, 16 de mayo de 2014

Poema incierto.

Aquí en la inmensidad, hace eco la soledad.
Mucho silencio hoy vivo, un silencio infinito.
Son paisajes fascinantes, son montañas imponentes.

Son historia enterrada, en la tierra cultivada.
Una métrica maldita, la poesía y la vida.
La vida cuadriculada, la poesía liberada.
¿Quién escribe poemas hoy?, muertos todos, fantasma soy.

¿Qué es la ciencia? ¿Es Dudar?, ¿Qué es la poesía? ¿Es soñar?
Incierto valor, la vida, incierto como poesía. Mía vida, vida mía.

sábado, 29 de marzo de 2014

Extrañar.

La brisa columpia sobre un cuerpo que quisiera tener alas.
Con muchos sueños sin vivir, con muchas razones para vivir.
Pescaditos de cuneta, remembranza de las ciénagas vueltas barriales.
Lágrimas y muchos errores y cunetas, muchas cunetas, símbolos de una indiferencia de un olvido.
Una generación de pies descalzos, de pocos billetes. Pescaditos de cunetas una nostalgia eterna.
Para mí hijo

miércoles, 19 de febrero de 2014

EN LOS BARRIALES SURAMERICANOS.


En los barriales suramericanos siempre habrá niños y niñas descalzos.

Jugando en las calles de tierra, en las calles de cunetas.

Con piedras de arquerías y balones de pasta. Niñas y niños danzando en una vida sin alcantarillados.

Son felices, hediondos a sol, corriendo, haciendo callos.

De pronto llega la lluvia y las calles suramericanas se transforman en piscinas improvisadas.

Niños y niñas felices nadando con pescaditos de cuneta a su lado.

Hay mi Suramérica conquistada por ladrones.
Hay mi Suramérica de calles y cunetas.

@riverojuandavid